¿Qué se entiende por custodia compartida coexistente?

Custodia compartida coexistente

Hace años, la posibilidad de acordar un régimen de custodia diferente a la custodia exclusiva a favor de la madre era casi impensable y ocurría en casos muy excepcionales. Sin embargo, poco a poco se ha ido imponiendo el régimen de custodia compartida a favor de ambos progenitores como la solución más adecuada, si no hay razones que lo impidan.

Pero la sociedad cambia y las circunstancias de la vida diaria obligan a buscar nuevas formas de adaptarse. Como consecuencia de esto, ha surgido una variante de la custodia compartida llamada custodia compartida coexistente, en la que todos los miembros de la familia siguen viviendo en el domicilio familiar, aunque se haya producido una separación.

Vamos a ver en qué consiste y qué razones pueden llevar a solicitarla.

Podemos ayudarte

Somos abogados especialistas en derecho de familia. Si necesitas un despacho con amplia experiencia en la materia, contacta con nosotros e infórmate sin compromiso.

Contacta con nosotros

¿En qué consiste la custodia compartida coexistente?

La custodia compartida implica que ambos progenitores se repartan los tiempos de custodia y convivencia con los hijos, quienes van cambiando de uno a otro de forma alternativa.

Este tipo de custodia puede adoptar distintas modalidades, según el tiempo de custodia que corresponda a cada progenitor (más o menos equitativo) o los intervalos de tiempo que se toman como referencia (semanas alternas, custodia 2-2-3, custodia 5-2, etc.).

Además, se puede establecer que los hijos se trasladen del domicilio de un progenitor al del otro alternativamente, o que sean ellos quienes vivan en el domicilio familiar y los padres los que se trasladen cuando les toque.

La custodia compartida coexistente consiste en convivir todos en el mismo domicilio aunque los progenitores estén separados, de modo que ninguno se tenga que trasladar.

¿Qué razones pueden llevar a adoptar una custodia compartida coexistente?

La custodia compartida coexistente podría ser la solución ideal en caso de que los progenitores tuvieran una excelente relación, pero lo cierto es que es difícil que eso ocurra, por lo que el motivo más frecuente por el que se adopta este tipo de custodia es el económico.

Una ruptura de pareja en la que hay niños lleva al menos a uno de los progenitores a una situación económica muy complicada, y más hoy día, teniendo en cuenta el coste de la vivienda. 

Hay parejas que incluso optan por no divorciarse simplemente por motivos económicos, y para esos casos, la custodia compartida coexistente parece una buena solución, aunque sea provisionalmente.

La custodia compartida coexistente no elimina ninguna de las medidas económicas que se adoptan con respecto a los hijos en caso de separación o divorcio, o en procesos de medidas paternofiliales cuando no hay matrimonio de por medio: la pensión de alimentos debe seguir abonándose, y cualquier otra compensación acordada si hay mucha diferencia entre los ingresos de ambos progenitores. También se mantienen los tiempos de convivencia y de guarda, teniendo que ocuparse cada uno de los niños cuando le toque, según el régimen adoptado.

Simplemente, todos conviven en el mismo domicilio, y, en ocasiones, incluso se adapta arquitectónicamente la vivienda para poder mantener cierta independencia.

No es una solución muy conocida todavía, pero cada vez optan por ella más familias.

¿Cómo se puede solicitar la custodia compartida coexistente?

Obviamente, esta solución no es fácil que se adopte si no hay acuerdo entre ambas partes, aunque se ha dado algún caso en la práctica, como consecuencia de la solicitud realizada por el progenitor que tenía que abandonar la vivienda común. En esos casos, se ha ofrecido una solución para adaptar la vivienda en unidades independientes, y el juez ha adoptado la medida aun en contra de la opinión del otro progenitor.

Sea cual sea el caso, la forma de solicitar este tipo de custodia es la misma que para la modificación o adopción de cualquier otra medida como resultado de la separación:

  1. Por mutuo acuerdo, cabe presentar un convenio regulador de modificación de medidas, que deberá ser aprobado por el juez tras recabar el informe del Ministerio Fiscal, para determinar cómo afectará a los menores la nueva medida.
  2. Por vía contenciosa, menos frecuente en este caso, presentando una demanda para modificación de medidas definitivas ante el juez que aprobó las medidas iniciales.
  3. Si los progenitores no estaban casados, habrá que presentar una demanda para tramitar un proceso de modificación de medidas paternofiliales, con el mismo objetivo.

En todos los casos, el Ministerio Fiscal deberá pronunciarse sobre la conveniencia para los hijos de adoptar este régimen de custodia.

¿Cuáles son las ventajas de la custodia compartida coexistente?

Aparte de las evidentes ventajas económicas, hay otras para los hijos y para los miembros de la pareja:

  • Los hijos no sufren un cambio drástico en sus vidas como consecuencia de la separación de los padres.
  • Nadie tiene que trasladarse cada pocos días de domicilio, lo que proporciona mayor estabilidad y más facilidad para organizar la propia vida.
  • Aunque la guarda y custodia se vaya alternando, los progenitores y sus hijos tienen más contacto, y no sufren tanto la separación.
  • No es necesario empezar de cero en un nuevo domicilio, con el cambio de hábitos y costumbres que puede conllevar.
  • Si es posible adaptar arquitectónicamente la vivienda, cada progenitor puede disfrutar de su independencia.

En resumidas cuentas, si los miembros de la antigua pareja se llevan bien, es un tipo de custodia que ofrece muchas ventajas.

¿Cuáles son los inconvenientes de la custodia compartida coexistente?

Siendo realistas, el caso más habitual no es el de la expareja que tiene una excelente relación después de la ruptura, así que hay que tener en cuenta los inconvenientes:

  • Para los progenitores, es más difícil hacer borrón y cuenta nueva después de la separación.
  • Para los hijos puede ser más complicado asimilar la ruptura de la familia, e incluso entender la nueva situación.
  • Pueden surgir conflictos y roces por tener que compartir el mismo espacio.
  • Si no se puede adaptar la vivienda arquitectónicamente, los progenitores no podrán disfrutar de su independencia.
  • El reparto de los gastos se puede hacer más complicado y conflictivo, o requerir una negociación constante.

Conclusión

Lo más interesante es conocer que hay otros tipos de custodia y que las partes pueden llegar al acuerdo que mejor se adapte a su realidad, y, si está bien razonado y el juez ve que supone un beneficio para los menores, lo aprobará.

Los nuevos tiempos demandan nuevas soluciones, y la custodia compartida coexistente es una de ellas. 

En cualquier caso, conviene consultar con un abogado experto en temas de familia para conocer todas las opciones legales y adoptar la más conveniente para todos.

Concertar cita
Puedes llamarnos al 93 380 15 36 o dejarnos tu nombre y teléfono para que nos pongamos en contacto contigo.


    ¿Por qué deberías escogernos?
    Atención personalizada
    Expertos en Familia
    Amplia experiencia
    Rápida respuesta
    ¿Dónde encontrarnos?

    Oficina en Madrid

    C/ de Velázquez, 53, 2ª Planta 28001 Madrid, Comunidad de Madrid 91 186 34 43 www.crespolaw.es/madrid

    Oficina en Barcelona

    C/ Pau Claris 147, 3º 2ª 08009 Barcelona, Cataluña 93 380 15 36 www.crespolaw.es/barcelona